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IntercambiEIS
Boletín digital de Educación Integral en Sexualidad para América Latina y el Caribe

Haciendo camino al andar (3)

ESI en tiempos de pantallas: habitar lo digital con mirada crítica y sensible

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En este artículo, Grunin comparte su experiencia de la presentación del libro “Conectar en tiempos de pantallas” en la 50° Feria Internacional del libro (Buenos Aires, Argentina). Además, narra un capítulo de su autoría donde entrelaza tres enfoques articulados: EIS, ciudadanía digital y alfabetización mediática.

Por: Gisela Grunin

En la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires tuvimos la oportunidad de presentar el libro “Conectar en tiempos de pantallas”, una obra polifónica con artículos de un grupo diverso y talentoso de autoras y autores que abordan distintos aspectos de la crianza en la era de la digitalidad. El libro fue compilado por Nadia Fink y Jesi Farías, integrantes de la cooperativa editora Chirimbote y contiene un artículo de mi autoría que propone incluir el enfoque de la Educación Integral de la Sexualidad (EIS) para pensar en colectivo cómo habitar y convivir en la digitalidad, desde una mirada crítica respecto de las tecnologías que nos rodean y una práctica de cuidados mutuos, empática y sensible.

En la presentación del libro, además de las compiladoras y algunas de las autoras, estuvo presente Laura Sánchez, mamá de Ema Bondaruk, una adolescente que se quitó la vida tras ser víctima de la difusión viral sin su consentimiento de un video íntimo en su escuela. Su presencia es testimonio y un acto de profundo amor en su memoria. En ese marco, habló de la Guía Ema, un protocolo de actuación para ámbitos educativos frente a casos de difusión de contenido íntimo sexual sin consentimiento y otras violencias digitales, construido por la familia de Ema junto a organizaciones sociales como Ley Olimpia Argentina, Gentic, Faro Digital y Defensoras Digitales de México, entre otras. La guía lleva el nombre de Ema para que su historia no vuelva a repetirse, y para que, escuelas y familias tengan más herramientas para intervenir a tiempo, acompañar y cuidar colectivamente. Además, junto a una senadora y una diputada se presentó como proyecto de ley para su aplicación en todo el territorio nacional.

La violencia basada en género potenciada por tecnología tiene consecuencias devastadoras sobre las vidas de adolescentes, como Ema y tantas otras. La EIS es la mejor herramienta educativa para prevenir la violencia digital, intervenir con enfoque de derechos cuando irrumpen estos hechos en las comunidades y revisar las pautas culturales que habilitan y perpetúan estas violencias.

 

Una EIS para la digitalidad

El texto propone repensar algunos de los temas centrales de la EIS teniendo en cuenta las experiencias digitales de niñas, niños y adolescentes. Y articular las prácticas y saberes de la EIS con dos enfoques complementarios: la ciudadanía digital y la alfabetización mediática informacional.

Parte de reconocer que las infancias y adolescencias habitan en territorios analógicos y digitales en forma intensiva. Según el estudio Kids Online 2025 de UNICEF y UNESCO, en Argentina casi la totalidad de los chicos y las chicas de 9 a 17 años tiene acceso a internet, y en promedio acceden a su primer dispositivo con conexión a los 9,6 años, edad que baja año a año.

Internet es un espacio vital para las chicas y los chicos, allí socializan, se divierten, aprenden, buscan información sobre sus cuerpos y sus emociones, participan de la vida pública. También enfrentan riesgos concretos, frente a los cuales algunas respuestas del mundo adulto proponen prohibir su acceso a dispositivos, o simplemente desentenderse del problema. Lo más efectivo, y más complejo a la vez, es escuchar a chicas y chicos, conocer qué hacen, qué les pasa y le preocupa en las pantallas, acompañar cada etapa para construir juntos y progresivamente una actitud reflexiva sobre cómo habitamos internet, centrada en el cuidado y en sus derechos.

En este camino, la EIS brinda herramientas para que niñas, niños y adolescentes se desarrollen con autonomía, autoestima, respeto, empatía y libertad. Les ayuda a conocerse, a cuidar de sí y de los demás, a valorar la diversidad, a construir vínculos saludables y a ejercer sus derechos, también en territorio virtual.

Hoy, esas herramientas son indispensables para habitar lo digital: en un canal de transmisión en vivo, en un videojuego o en una red social, las infancias y adolescencias están aprendiendo modelos de ser en el mundo, que pueden ser replicados o cuestionados. La EIS, que aporta las lentes de género y de derechos para mirar lo que ocurre en las pantallas: las identidades, el consentimiento, la intimidad, los vínculos afectivos, los estereotipos, las violencias se juegan en cada intercambio digital.

 

Tres enfoques articulados: EIS, ciudadanía digital y alfabetización mediática

En el artículo propongo articular la EIS con dos marcos conceptuales que se complementan y potencian mutuamente.

El primero es la ciudadanía digital, entendida como el conjunto de derechos, responsabilidades y obligaciones que tenemos todos los actores sociales del ecosistema digital, entendido como un espacio público, que actualmente es dominado por unas pocas empresas más poderosas que los estados nación. Implica reconocer a las infancias y adolescencias como sujetos de derechos: a expresarse y ser escuchados, a acceder a información confiable, a participar y organizarse, a proteger su privacidad y dignidad, a no ser discriminados ni violentados. El Comité de Derechos del Niño de la ONU fue explícito en su Observación General N°25 de 2021: todos sus derechos deben respetarse, protegerse y hacerse efectivos en el entorno digital.

El segundo marco es la alfabetización mediática e informacional (AMI), definida como la capacidad de activar el pensamiento crítico frente a las interacciones dentro del ecosistema informativo y digital. Las tecnologías nunca son neutrales: en estos tiempos, las grandes plataformas establecen modelos de negocio enfocados en captar atención, monetizar datos, modelar comportamientos, promover el aislamiento, el individualismo y el consumo. Esto condiciona la manera en que se crean y circulan los contenidos mediáticos, priorizando la viralización de lo polémico, lo hipersexualizado, lo violento. La AMI enseña a distinguir información confiable de desinformación, a reconocer estereotipos y sesgos en contenidos mediáticos, a entender los intereses de cada actor en el ecosistema digital y a producir mensajes propios en diversos formatos que sean creativos y éticos.

 

Estereotipos, intimidad y violencias: tres nudos para trabajar en el aula

El artículo analiza algunas situaciones concretas donde estos marcos se cruzan en la práctica educativa y en la vida cotidiana.

Uno de los ejemplos que se desarrolla es la presencia de estereotipos de género en contenidos mediáticos y cómo hacen huella en la construcción de identidades. Las pantallas están cargadas de mensajes sobre cómo deben ser los cuerpos, qué productos y ejercicios incorporar a la rutina desde edades cada vez más tempranas, qué se espera de varones y mujeres, cómo lucen las relaciones "ideales". Los algoritmos agudizan su viralización y reproducen sesgos. Pero las infancias y adolescencias no son audiencias pasivas: filtran, cuestionan, crean memes, producen contenidos alternativos. La EIS, articulada con la AMI, propone entrenarse en leer críticamente esos mensajes en clave de género y derechos, desnaturalizar estereotipos y construir narrativas desde voz propia que sean más inclusivas, diversas y transformadoras.

Otro ejemplo, que plantea el artículo es el análisis de situaciones donde se ponen en juego la intimidad y el consentimiento como en el sexting, la práctica de producir y compartir material íntimo como exploración de la sexualidad. La clave es el deseo mutuo y la autorización explícita en todas las etapas del proceso: desde la producción de las imágenes hasta su eventual difusión y almacenamiento. El sexteo tiene alto riesgo por la posibilidad de perder el control de las imágenes, cosa que en internet es irreversible. Cuando no hay consentimiento en el tratamiento de los materiales digitales, es violencia.

Finalmente, se trabaja sobre la violencia digital en sus múltiples formas: grooming, ciberbullying, difusión de imágenes íntimas y deepfakes sin consentimiento, discursos de odio, entre otras modalidades que se actualizan a diario.

Desde la EIS comprendemos que la violencia basada en género potenciada por tecnologías digitales no son fenómenos aislados o tecnológicos, sino expresiones de desigualdades estructurales que tienen manifestaciones específicas en el ecosistema digital. Estas violencias afectan de manera desproporcionada a mujeres y personas LGBTIQ+, y sus consecuencias son profundas y reales: daños en la salud mental y física, vulneración de la dignidad, aislamiento, autocensura y, en los casos más extremos, consecuencias irreversibles.

En el caso de la difusión de material íntimo sin consentimiento, una de las violencias más extendidas y muy presente en escuelas de la región, se remarca que la responsabilidad no recae en quien confió y compartió una imagen íntima, sino en quienes la difunden sin autorización, en las plataformas que no ofrecen mecanismos de protección suficientes y en marcos regulatorios débiles que permiten la impunidad.

 

Reimaginar un territorio digital para el disfrute colectivo y el cuidado mutuo

En las plataformas digitales se viralizan narrativas desinformantes sobre la EIS, crecen comunidades misóginas de la llamada "manosfera" y se multiplican espacios de apoyo a grupos opositores a la EIS. En un contexto regional donde la agenda de la EIS enfrenta resistencias, se expande la violencia digital basada en género y las plataformas tecnológicas acumulan poder frente a las democracias, tenemos el desafío de intervenir en la disputa cultural y política para fortalecer la EIS. El texto propone algunas pistas para transitar este camino y reimaginar el territorio digital con agenda propia, en el trabajo en el aula y junto a las familias y comunidades que cuidan y acompañan a las infancias y adolescencia, con actitud crítica y sensible, en el uso de dispositivos digitales.

Gisela Grunin

Contacto: giselagrunin@gmail.com